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Las personas con movilidad reducida tiene necesidades distintas a las de los demás. Esto es especialmente cierto con respecto a la independencia que puedan lograr ya que está relacionada con, entre otras cosas, la posibilidad de desplazarse con seguridad.

Trucos para evitar caídas en el baño

España cuenta con un 20 % de personas mayores. Muchas de ellas presentan movilidad reducida y requieren ayudas para movilizarse. Uno de los inconvenientes que afrontan es el uso cotidiano de las instalaciones sanitarias.

Para ello existen una serie de dispositivos, previsiones y ayudas que pueden facilitar estar tareas a la par que brindan una mayor seguridad. Los aspectos a considerar pueden englobarse de la siguiente manera.

El diseño

El baño debe estar concebido de forma tal que no entorpezca ni el acceso ni los desplazamientos, sea con ayudas de ortopedia o en silla de ruedas. Para ello son útiles las puertas correderas y los inodoros y lavabos suspendidos.

Toda el área del baño debe estar cubierta por material antideslizante y esto incluye los platos de las duchas. No debe haber desniveles que impidan o dificulten los desplazamientos.

Las barras, tanto fijas como abatibles, pueden ser de gran utilidad. Dentro de la ducha y adosadas a las paredes servirán de soporte fijo. A los lados del inodoro se requiere una barra fija y una abatible, que den estabilidad pero permitan el acceso.

Ayudas de baño

Además de la concepción del baño y el mobiliario, existe una serie de accesorios que pueden facilitar el uso. Los diseñados para sentarse dentro de la ducha o bañera pueden ser de tres clases. Las banquetas, sin respaldo, son de un tamaño que permite utilizarlas en espacios más reducidos.

Los asientos son ayudas de baño que carecen de patas, pero tienen accesorios que permiten acoplarlos a la bañera para poder usarla con comodidad. Las sillas de ducha vienen en modelos que permiten retirar o no los reposabrazos y el respaldo, por lo que pueden adaptarse a las necesidades particulares.

Otras ayudas muy prácticas son los elevadores que se colocan sobre el inodoro. En diferentes diseños, permiten sentarse y levantarse con comodidad y de forma estable, ya que cuentan con mecanismos para fijarlos.

Personas mayores y caídas en el baño

Los accidentes domésticos, especialmente las caídas, son buena parte de los problemas que afrontan las personas de la tercera edad. De ellas, el 66 % suceden en el baño. Según revelan las estadísticas existen algunas circunstancias que las favorecen, tales como vivir solos o tener un ingreso económico bajo. Por otra parte, el 25 % de las personas mayores sufrieron una caída o más en el último año.

Otro dato muy preocupante es que el 80 % de las muertes causadas por una caída se ubican en las personas de más de 74 años de edad. Las consecuencias de estos eventos son amenazantes para la vida y dentro de la medicina se las ubica entre lo que se llama los grandes síndromes geriátricos.

Las caídas en las personas mayores o con movilidad reducida son accidentes que pueden prevenirse y evitarse. Para ello existe una serie de recursos prácticos y útiles para uso cotidiano.